Crimen de Mariano Ferreyra - Se complica la situación de Favale

El testimonio del ferroviario detenido en Brandsen lo incrimina, pero por dichos de terceros. También se insiste con armas en el grupo del PO.
  Durante su declaración indagatoria ante la jueza Susana Wilma López, el tercer detenido por el crimen del militante político Mariano Ferreyra (Partido Obrero-PO), cargó ayer las responsabilidades del episodio sobre el barrabrava Cristián Daniel Favale.
     En una exposición que se extendió por tres horas y media, Juan Carlos Pérez, delegado de la Unión Ferroviaria (UF), dijo que varios testigos del hecho le comentaron haber escuchado por boca del "pesado" del club Defensa y Justicia una frase lapidaria: "Yo lo puse, yo le di".
Individualmente, sin embargo, se limitó a reiterar su inocencia y a decir que no pudo reconocer al autor de los disparos porque se efectuaron detrás de él.
     Fuentes judiciales sostuvieron que es la segunda declaración en el expediente donde se indica que Favale expresó eso tras gatillar el arma.
     Aprehendido el lunes por la noche en la localidad bonaerense de Brandsen, Pérez explicó que fue convocado a la marcha del miércoles pasado por un delegado de la UF, pero que no sería Pablo Díaz, arrestado bajo la sospecha de ser el reclutador de las personas que evitaron el corte de las vías del ferrocarril Roca por parte de empleados despedidos y tercerizados.
     También puntualizó que conocía a Favale con el apodo de "Harry" y que ambos concurrieron al acto que el líder de la CGT, Hugo Moyano, organizó recientemente en conmemoración del "día de la lealtad justicialista". El barrabrava, según detalló, fue como custodio de Díaz.
     Pérez fue sometido a una rueda de reconocimiento con dos testigos, uno de los cuales no lo pudo identificar. El otro lo reconoció, pero aclaró que no estaba tan seguro.
     Uno de esos testigos, mientras tanto, enfatizó que fue baleada su casa y que su hijo resultó herido, aunque en Tribunales creen que el suceso no está relacionado con la causa.
     Pérez coincidió con Díaz en que, entre los manifestantes del PO y de los empleados tercerizados, vio a un sujeto que "se puso en cuclillas, abrió una mochila de donde sacó un arma y disparó dos veces".
     Hubo más: su abogada defensora, María Cristina Benítez Morel, mencionó que su cliente reconoció a cinco miembros de la UF --Favale, entre ellas-- en el lugar de los hechos, a instancias de videos que le exhibieron durante la indagatoria a cargo de la fiscal Cristina Caamaño.
     Paralelamente, la jueza denegó la eximición de prisión a otro dirigente del sindicato del riel, Jorge González --que en las imágenes aparece con un cuello ortopédico--, porque está imputado.
     Pérez --que tiene 37 años y es padre de dos hijas menores-- ingresó a trabajar como efectivo en el ferrocarril Roca hace seis meses. Desde septiembre, es portero de los talleres de Remedios de Escalada (sur del conurbano) en el turno tarde-noche.
     En manifestaciones a la prensa, Benítez Morel consignó que la imputación en contra de su pupilo fue genérica, sin que se le endilgara hecho puntual alguno.
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