Patovicas siguen impidiendo el control en Papel Prensa

El síndico general de la Nación, Daniel Reposo, cuestionó hoy la utilización de "soldados prusianos, patovicas" por parte de los accionistas Clarín y La Nación en Papel Prensa con el objetivo de impedir el trabajo de los técnicos que representan al Estado, accionista minoritario en la empresa.
"Tenemos la negación de entrada a la empresa a los equipos de contadores certificantes. En todas las gerencias de Papel Prensa han puesto a soldados prusianos de civil que son patovicas. Es imposible entrar. Es muy fuerte para una organización que se autodenomina libre", explicó Reposo durante una entrevista con Télam.

Papel Prensa es la empresa productora de papel para diarios cuyo control accionario mayoritario es ejercido por Clarín y La Nación, y donde el Estado nacional tiene el rol de socio minoritario con el 27 % de las acciones.

La cuestión está planteada en sede judicial, y según Reposo, "el trabajo que hay que hacer en este caso es muy sencillo. Es certificar que los saldos contables de la empresa tengan respaldo documentario, pero el Estado, con el 27 por ciento de las acciones, carece de todo tipo de información, hay una negación para entregar información".

"En las reuniones de directorio toman las decisiones por mayoría automática, pero nosotros también demostramos que las decisiones no las toma el directorio, sino el gerente general que depende directamente de Magnetto (CEO del grupo Clarín)", explicó Reposo.

El síndico recordó que lo que está en juego es la posibilidad de que todos los diarios del país puedan acceder a su insumo principal, el papel, a precio igualitario, tal como lo resolvió la Secretaría de Comercio Interior a través de una resolución, que fue apelada judicialmente por Clarín y Nación.

"Clarín y Nación compran más del 70 por ciento del papel que produce Papel Prensa. Ellos dicen que le venden a 170 diarios, pero de ese total, 64 son controlados por ellos mismos. Por lo tanto, se autovenden el 83 por ciento del papel que producen y al 17 por ciento restante que demanda papel le establecen cupos en la compra", indicó Reposo.

El síndico manifestó que este esquema perjudica claramente a los diarios chicos y medianos del país, para quienes es muy difícil y en algunos casos imposible acceder al insumo básico que necesitan.

"Hay una diferencia de por lo menos un 30 % entre lo que paga Clarín el diario de Papel Prensa y lo que paga un diario del interior del país", precisó.

Reposo estimó que "Papel Prensa podría incrementar su producción, pero sólo producen 159 mil toneladas al año (cuando la demanda es de 270 mil) porque tienen la política de no invertir, para seguir manejando los cupos".

Según explicó el síndico, la situación para los pequeños y medianos diarios se complica en la medida en que si no le compran a Papel Prensa, cuando pueden hacerlo, se ven obligados a importar, con el consiguiente encarecimiento de costos.

"Además, para completar el cuadro, hace un mes incrementaron más de cien dólares el precio de la tonelada de papel sin ningún justificativo", indicó Reposo.

En otro orden, el funcionario dijo que en los últimos años la SIGEN "experimentó un cambio muy fuerte como órgano rector del control estatal. Hemos desarrollado nuevas herramientas que ayudan a la gestión de las empresas estatales, con informes que están disponibles on-line".

"Esto es fundamental, que vayamos viendo los problemas en la gestión del Estado, ejerciendo el rol de control y ayudando activamente a la gestión. Si no actuáramos así, nuestros informes de gestión se parecerían más a una autopsia y esa no es la idea.

Creamos herramientas para actuar sobre los problemas y corregirlos de inmediato", remarcó.

Reposo rescató la decisión política que permitió duplicar el presupuesto de la SIGEN y el trabajo de control que se realiza sobre los planes sociales, como, por ejemplo, Argentina trabaja.

"Me parece que logramos corregir un problema que tenían los organismos de control, donde se entregaban los informes y había un desprendimiento de lo que era la gestión", manifestó.

Reposo explicó que en este contexto se desarrollaron, entre otros, distintos programas para mejorar la gestión del Estado: "establecimos un programa de precios testigos, en el cual recabamos precios de distintos productos y establecemos cuáles son los precios que puede pagar el Estado.

También controlamos la calidad de los productos que se reciben, para que se mantenga estable, o controlamos la entrega de mercadería en aquellas dependencias que tienen una gran dispersión geográfica".

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